lunes, 2 de diciembre de 2019

La comunicación con los más pequeños


El diálogo es algo innato, empezamos a hablar desde que somos muy pequeños. Sin embargo, muchas veces mantener una conversación de calidad se acaba convirtiendo en una auténtica ¡obra de arte!
Hasta ahora, yo misma, no me he dado cuenta de la gran importancia que tiene el diálogo, tener unas conversaciones fluidas donde en ellas puedan salir diferentes puntos de vista los cuales puedan ser debatidos según los intereses de cada uno.

Con los niños, aún suele costar más, normalmente tendemos a emplear una comunicación basada en el imperativo: “Lávate los dientes”, “Siéntate a comer”, “Ven aquí”, “Escúchame”, “Vámonos” y así un largo etcétera. Yo misma caí en esa trampa y no fui consciente de ella hasta que mis hijos se acostumbraron a hablarme en imperativo, algo que no toleré. Así que mi manera de comunicarme con ellos tuvo que cambiar.

Debemos tener en cuenta que en el día a día nos encontramos con situaciones que no son negociables, y que por lo tanto, no deben pronunciarse en modo interrogativo, por ejemplo, si ya es la hora de ir a la cama, no podemos preguntar: “¿Nos vamos a dormir?” Ya que damos pie a que nos respondan y por lo tanto puede haber una negación y acabaríamos ordenando y actuando de manera autoritaria para conseguir nuestro fin. Así que para favorecer un mejor lenguaje, no se tratará solamente de satisfacer la necesidad del niño sino simplemente cambiar la fórmula. “Creo que ya es tarde, que deberías descansar. Ha llegado el momento de irnos a descansar” No es fácil, venimos rodados de un duro día de trabajo y posiblemente nuestra cabeza no esté para muchas negociaciones. Pero debemos intentarlo ya que solo así podremos conseguir que ellos nos hablen de una manera adecuada.
Al mantener una comunicación fluida, podemos dar pie a la expresión de infinidad de emociones que vayamos sintiendo durante la conversación. Saber poner nombre a nuestras emociones y entender las suyas favorece el diálogo y además conseguimos fortalecer la confianza entre ambos.

En la comunicación, además, debemos acostumbrarnos a hablar siempre a su altura, al agacharnos favorecemos el contacto visual, algo muy importante en la comunicación, ya que gracias a poder mirarnos a los ojos la conexión se ve más reforzada.
Además que al estar a su altura nos permite empatizar más y realizar muestras de cariño.

Un punto que me gustaría también tratar sería en encontrar diariamente algún momento en el que se pueda dedicar un tiempo a comunicarnos sobre cosas que nos hayan pasado, que nos preocupen, o que tengamos pensadas hacer. Para mi, mi momento preferido es durante la cena, no tengo la suerte de comer con ellos, así que aprovecho el momento de cenar para poder ponernos al día de infinidad de cosas. ¿Qué significa esto? Tele parada.
Lo más paradójico de esto es que se suele decir que comiendo no se habla... pero me gustaría que ahora pensáramos en cuando nosotros, los adultos, quedamos con un amigo para comer. ¿De verdad estaremos callados? Quién ha quedado con un amigo para comer y le ha dicho: “Después hablamos que estoy comiendo” Nadie, ¿verdad? De hecho, comer es un acto social, un punto de encuentro donde pasan horas y horas mientras comemos y hacemos la sobremesa. ¿Por qué no lo hacemos en familia?

Otro momento muy bonito que me gusta compartir es el de irnos a dormir. Después del cuento, solemos hacer un recordatorio de lo que nos ha gustado del día y agradecemos alguna cosa del día de hoy. Es un momento mágico que me encanta hacer, porque se van a dormir con otro ritmo. Pero reconozco que muchas veces voy justa de tiempo y me cuesta mantenerlo. Así que el de la cena casi nunca falla.
Muchas veces también he llegado a pensar que comer y hablar les entretiene, pero tengo comprobado que aún se entretienen más con la tele, así que puestos a elegir pues que sea hablando entre nosotros.

Desde que he ido poniendo esto en práctica, he notado que mis peques tienen más facilidad para comunicarse conmigo y sobre todo, lo que más me importa es que la confianza que hemos ido creando entre nosotros es maravillosa.

En la siguiente entrada, os hablaré de unos cuentos preciosos que leemos antes de ir a dormir que nos han cambiado la manera de ver la vida.

¡ Hasta la próxima !

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo que fue mi nueva vida

Cuando un dia te levantas y ves que tu vida ha cambiado para siempre ... y de repente ves que eres fuerte, entiendes la palabra miedo y la ...